Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

Actualidad

Menú secundario Fin del menú secundario

Comienza el contenido principal

Vendrán con premio

Jessica Pratt y Giacomo Sagripanti, recientes Mejor Soprano en Verona y Mejor Joven Director en Londres. Estarán en Oviedo en la 69 Temporada de Ópera.

23 de junio de 2016 - 02:00h. Premio internacional

La soprano australiana Jessica Pratt acaba de ser galardonada con el premio a la mejor soprano en los denominados Oscar della Lirica que se entregan en Verona. El premio, impulsado por La Fondazione Verona per I'Arena y la Fondazione Festival Pucciniano, lo recibirá en el transcurso de una gala que tendrá lugar en el Gran Teatro Giacomo Puccini de Torre del Lago el próximo septiembre. 

La soprano hará su esperado debut en la próxima Temporada de Ópera de Oviedo durante las funciones de Rigoletto y en el papel de Gilda (enero y febrero de 2017). Compartirá escenario con dos de los cantantes españoles más internacionales y mejor valorados por la crítica, el tenor Celso Albelo y el barítono Juan Jesús Rodríguez, que debutaron en el Metropolitan de Nueva York en enero y febrero de este año. 

Desde su debut europeo en el Teatro de la Scala de Milán en el papel de Lucia di Lammermoor, Jessica ha cantado en muchas de las grandes casas de ópera del mundo, desde el Covent Garden de Londres al Metropolitan de Nueva York, y por supuesto en toda Europa. Su debut en Oviedo en este Rigoletto es uno de los acontecimientos más esperados entre la afición lírica. 

Esta noticia se suma a la que ya avanzábamos en mes pasado, cuando Giacomo Sagripanti era reconocido en los prestigiosos International Opera Awards de Londres como el mejor joven director musical 2016. Giacomo Sagripanti, que debutó para la Ópera de Oviedo en dos funciones de Don Pasquale (Teatro Jovellanos, junio 2014), estará en el Teatro Campoamor en diciembre de este año dirigiendo el cuarto título de la Temporada: I Capuleti e I Montecchi (Bellini). 

Está considerado uno de los directores más interesantes y talentosos de su generation. Comenzó su carrera como director en Italia y Alemania, con su debut en el Festival della Valle d'Itria, Associazione Italiana Lirica e concertística y el Teatro de Lübeck. Pronto llamó la atención de teatros de ópera en toda Europa, como el Teatro La Fenice de Venecia (Madama Butterfly) Opernhaus de Zürich (elixir de amor), Teatro Bolshoi en Moscú (Don Carlo), Ópera de París (el barbero de Sevilla, Cenerentola, Capuleti e Montecchi), Palau de las Artes Reina Sofía en Valencia (Stabat Mater), y en algunos de los festivales más importantes del mundo (Rossini Opera Festival, Arena di Verona...). 

Fin del contenido principal