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Fuenteovejuna renacerá como una ópera el año de su 400 aniversario

Miguel del Arco dirigirá en septiembre de 2018 la ópera contemporánea Fuenteovejuna, primer estreno mundial de la Ópera de Oviedo que adaptará a una ópera de poco más de dos horas la obra teatral de Lope de Vega. 

 

02 de enero de 2018 - 01:00h. Programación

En 2018 se cumplirán 400 años de la publicación de Fuenteovejuna, la obra teatral del Siglo de Oro español del dramaturgo Lope de Vega que se ha convertido en el prototipo iconográfico universal de la unión del pueblo contra el atropello. Dentro de los actos conmemorativos de la efeméride, la Ópera de Oviedo lleva años trabajando en lo que será su primera obra de encargo, una ópera homónima de la pieza teatral con música de Jorge Muñiz y dirección escénica del recientemente galardonado con el Premio Nacional de Teatro, Miguel del Arco. Fuenteovejuna, drama musical en tres actos, verá la luz en el Teatro Campoamor el 16 de septiembre de 2018.
 
La adaptación al libreto de la obra de Lope de Vega se encargó al poeta Javier Almuzara, un trabajo que arrancó en 2013 con la misión de hacer la versión más reducida posible de un texto de 2.600 versos, y que culminó tres años después dando protagonismo a la línea más dramática del argumento y reduciendo los personajes a diez, entre ellos el pueblo, al que dará voz el coro de la Ópera de Oviedo. “He procurado que estos personajes siempre sean conscientes de las consecuencias de sus actos. Se reflexiona sobre lo que está pasando y hay una lectura del corazón humano, de las acciones en consideración a una época y a una idea del mundo. Espero en ese sentido que la obra sea una reflexión sobre la naturaleza humana”, explica Almuzara. 

Con la partitura guión orquestal de Fuenteovejuna y la reducción para piano y voz ya finalizada, el compositor Jorge Muñiz trabaja estos meses en la orquestación de la obra, cuyo concepto operístico la ha acercado a Mozart y particularmente a Las Bodas de Fígaro y a Don Giovanni. “El comendador de Fuenteovejuna es un noble, como el conde, y es zafio, como Don Juan. A medida que avanza la obra crece su espiral de degradación. Aunque no hay una referencia directa a Mozart, sí hay una inspiración en la estructuración de las escenas, en la interacción de los personajes y en la estructura musical de las arias, los dúos y recitativos”, explica Muñiz, profesor de Composición y Armonía en la Universidad de Indiana, en Estados Unidos, a donde llegó con una beca del programa Fullbright. Sobre la partitura, continúa, “Lo fundamental para mí es que esta obra se entienda. Es muy activa rítmicamente y vamos a ver muchas tradiciones y diferentes géneros, pero conectados de manera muy orgánica. Me interesa lo vernacular de nuestro tiempo, y lo popular hoy son cosas como el motown, el jazz o incluso, en la esencia musical y en la prosodia de los textos, el hip hop”. 

La Ópera de Oviedo ofrecerá cuatro funciones de Fuenteovejuna, los días 9, 11, 13 y 15 de septiembre, con un doble reparto de cantantes españoles entre los que estarán Mariola Cantarero, Raquel Lojendio, José Luis Sola, Felipe Bou, Luis Cansino o Damián del Castillo, y todos bajo la batuta del director musical Santiago Serrate. 

Para poner en pie la versión musicada de la obra de Lope de Vega, Miguel del Arco ha contado con el escenógrafo Francisco Azorín. Ambos trabajan actualmente en el “conflicto mayúsculo” que representa esta pieza de 1618, con planteamientos e interrogantes perfectamente trasladables a la sociedad actual. “¿Qué hubiera sido de la humanidad sin esa fuerza solidaria que lleva a un pueblo a levantarse contra la injusticia aunque sea quebrantando la ley? ¿Es irracional la masa salvaje en la que se convierte el pueblo cuando decide ajusticiar al Comendador o es precisamente más racional que nunca? ¿Por qué tenemos esa predisposición a la obediencia? ¿Hasta qué extremo puede un pueblo aguantar la injusticia antes de rebelarse?”, se plantea Miguel del Arco. 

Para el director, el conflicto medular de la obra no solo subsiste en sus maravillosos versos, sino que “al enredarlos en la magnífica partitura de Jorge Muñiz se potencian y se vuelven aún más expresivos. Jorge Muñiz mezcla voces que resuenan desde el siglo XVII con otras de rabiosa modernidad reivindicando con su partitura la rabiosa (y nunca mejor dicho) actualidad de lo que narra. En eso consiste para mí realmente la ‘mirada contemporánea’. Una mirada que cumpla el mandato de que el teatro debe mirar donde los demás apartan la vista”. 

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